Las vacaciones estivales implican relajación, descanso, desplazamientos y desconexión. Esa es la teoría de un periodo donde el móvil continúa siendo el protagonista de nuestros días: fotos, mapas, redes sociales, reservas, pagos… Por estadística, mayor uso del dispositivo más riesgo de quedar expuesto a peligros. Entre las amenazas más destacadas se encuentran el secuestro o el acceso remoto no autorizado. El gran problema de esta situación es que podemos no haberla advertido hasta que ya sea demasiado tarde.
Señales para ponerse en alerta
No siempre existen señales evidentes, pero algunos indicios pueden revelar que el móvil ha sido intervenido por terceros:
- La batería se agota con rapidez sin haber cambiado los hábitos de uso.
- El dispositivo se calienta incluso cuando no está en funcionamiento.
- Aparecen aplicaciones que no se han instalado manualmente.
- Se reciben notificaciones de acceso desde ubicaciones desconocidas.
- El navegador muestra ventanas emergentes, publicidad invasiva o redirecciones extrañas.
Estos síntomas, sobre todo si se producen de manera simultánea, pueden indicar que el terminal ha sido comprometido. En este caso, una actuación rápida resulta clave.
Cómo reaccionar ante la sospecha de hackeo del móvil
Ante la sospecha de un posible acceso no autorizado, las recomendaciones de ESET son las siguientes (conviene aplicar de forma inmediata):
Cortar la conexión a internet. Se deben desactivar los datos móviles y el Wi-Fi, lo que impide que el atacante siga interactuando con el dispositivo.
Reiniciar el móvil en modo seguro. Así se evita que se ejecuten aplicaciones de terceros al encenderlo. En Android se accede desde el botón de apagado mientras que en iOS se recomienda utilizar el modo avión mientras se valoran los siguientes pasos.
Cambiar todas las contraseñas desde otro dispositivo de confianza. Hay que comenzar por las más críticas: correo electrónico, redes sociales, banca online y servicios en la nube. Se debe revisar que la autenticación en dos pasos esté activada en todas las cuentas que lo permitan.
Hacer una copia de seguridad de los archivos esenciales y restablecer el dispositivo a sus valores de fábrica. Se garantiza de esta manera la eliminación de cualquier aplicación maliciosa o configuración manipulada.
Contactar con el operador móvil. El objetivo es que puede bloquear la tarjeta SIM o detectar actividad sospechosa. Si ha habido acceso a cuentas bancarias o uso fraudulento de datos personales, también se tiene que presentar una denuncia ante la Policía Nacional o Guardia Civil, lo que se puede hacer online en algunos casos.
Precauciones si todavía no has tomado vacaciones
Renunciar a las rutinas de comportamiento predispone a que los cibermalos se aprovechen espacialmente durante el verano. Se limita el riesgo si se mantienen las precauciones básicas:
Activar el cifrado del dispositivo y mantener el sistema operativo actualizado.
No conectarse a redes Wi-Fi públicas sin protección o sin usar una VPN.
No instalar aplicaciones fuera de las tiendas oficiales.
No pulsar sobre enlaces dudosos, aunque parezcan venir de contactos conocidos.












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