Concebido para sustraer información sensible y poner en riesgo la privacidad de los usuarios al conseguir datos confidenciales y usar de manera automatizada la sextorsión, Stealerium es un malware de código abierto. En este tipo de ciberataques, los agresores buscar extorsionar a las víctimas amenazándolas con publicar contenido sexual comprometedor.
Este infostealer, detectado por primera vez en 2022, presenta en las últimas fechas un notable repunte de actividad. Según informa la compañía de ciberseguridad Kaspersky, los casos han pasado de 1.824 en agosto a 21.963 solo en los primeros ocho días de septiembre.
Proliferación de malware
GitHub ha cobijado durante meses a Stealerium: su código ha estado disponible en abierto durante meses. Esta circunstancia ha permitido que cualquier persona con algún conocimiento técnico pudiera descargarlo, modificarlo y lanzar su propia campaña. Esta facilidad ha propiciado la rápida proliferación del malware en los últimos tiempos.
La diana inicial fueron los dispositivos con Microsoft Windows: Stealerium se adentra en los sistemas para robar credenciales, datos bancarios, claves de monederos de criptomonedas e imágenes de la cámara web. Aunque no se limita a robar contraseñas o datos bancarios. El malware rastrea en segundo plano las pestañas del navegador buscando palabras clave como “porno” o “sexo” (configurables por el cibermalo). Una vez que las detecta, activa la cámara y lleva a cabo una captura de pantalla con el contenido mostrado. Conclusión: así se obtiene material real que puede ser empleado para chantajear a la víctima. Por eso este infostealer es una herramienta que puede ser dedicada a la sextorsión.
A través de emails de phishing
Las infecciones se propagan sobre todo a través de correos electrónicos de phishing que incluyen archivos adjuntos o enlaces maliciosos, frecuentemente disfrazados de facturas o avisos urgentes, lo que implica una destacada amenaza para todos los usuarios de Windows.
“El caso de Stealerium representa una evolución preocupante del cibercrimen, ya que combina la recopilación masiva de datos con la manipulación emocional. Este malware no se limita a robar contraseñas: también genera material real con el que extorsionar a las víctimas. Esta práctica puede tener un impacto psicológico grave y demuestra que proteger la cámara web o controlar los permisos de privacidad no es una simple precaución, sino una medida esencial de seguridad digital”, afirma Anna Larkina, Web Content and Privacy Analysis Expert en Kaspersky.
Recomendaciones
Kaspersky aconseja tomar ciertas precauciones:
Denunciar cualquier intento de sextorsión ante las autoridades.
Verificar que ninguna aplicación desconocida tenga acceso a la cámara del dispositivo (Configuración > Privacidad > Cámara).
Ser precavido con correos electrónicos de remitentes desconocidos y comprobar cuidadosamente las direcciones.
No abrir archivos adjuntos ni hacer clic en enlaces sospechosos.
Evitar la instalación de software después de abrir un archivo recibido por correo electrónico.
Disponer de una solución de seguridad confiable que detecte intentos de acceso a la cámara y notifique al usuario.
Emplear un bloqueador físico para la cámara web como medida adicional.
Activar la autenticación de dos factores (2FA) en las cuentas más sensibles.
No guardar contraseñas directamente en los navegadores.












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