Amazon Threat Intelligence ha informado sobre una campaña de larga duración que lleva sucediéndose desde 2021 y que habría estado respaldada por el estado ruso y dirigida a infraestructuras críticas occidentales, principalmente al sector energético.
En 2025 la explotación de ataques de día cero y día N habrían disminuido en gran medida.
Los investigadores han vinculado la campaña con el grupo de amenazas persistentes avanzadas APT44 (al que también se conoce como GRU/ Sandworm o Seashell Blizzard.
Los objetivos incluían proveedores de energía occidentales, tecnología y comunicaciones e infraestructura crítica en Europa, Norteamérica y Oriente Medio y organizaciones con redes alojadas en la nube.
Los atacantes se centraban en routers, VPN, dispositivos de gestión, plataformas de colaboración y servicios en la nube.
Una mala configuración como agujero de entrada
La división de inteligencia de amenazas de Amazon ha identificado mediante su telemetría operaciones coordinadas contra dispositivos de borde de red alojados en AWS. La firma de Jeff Bezos asegura que estos no son vulnerables, sino que el APT habría aprovechado dispositivos mal configurados para ‘colarse’.
Amazon está investigando e interrumpiendo activamente amenazas sofisticadas notificando a los clientes afectados, remediando instancias EC2 comprometidas, compartiendo inteligencia con socios y proveedores y reduciendo la superficie de ataque mediante esfuerzos de respuesta coordinados.
“Mediante esfuerzos coordinados, desde que descubrimos esta actividad, hemos interrumpido las operaciones de actores de amenazas activos y reducido la superficie de ataque disponible para este subgrupo de actividades de amenazas”, concluye el informe.
“Seguiremos trabajando con la comunidad de seguridad para compartir inteligencia y defendernos colectivamente de las amenazas estatales dirigidas a infraestructuras críticas”, añade.












Deja una respuesta