A principios de año dos ex trabajadores de compañías de ciberseguridad se declaraban culpables de haber llevado a cabo una serie de ataques de ransomware en 2023, sirviéndose de sus conocimientos técnicos para extorsionar a varias compañías de EE.UU. Esto les llevó a ser condenados a finales de abril con la pena de 4 años de prisión.
La identidad de este cómplice se ha hecho pública, así como su condena. Se trata de Angelo Martino, de 41 años y residente en Florida.
Este hacker también reconoció su implicación en los hechos hace unos meses y el jueves pasado fue sentenciado a 70 meses de cárcel (casi seis años a la sombra).
De este trío dos de ellos (incluyendo a Martino) trabajaban como negociadores de ransomware para ayudar a las víctimas, aunque esto era una tapadera, porque en realidad ayudando a los cibermalos a cambio de una parte de los rescates.
Una rebajita
Los investigadores han revelado que este tercer colaborador comenzó a trabajar con los operadores del ransomware ALPHV BlackCat en abril de 2023, echando una mano a los piratas informáticos para extorsionar a al menos cinco víctimas.
Desde el Departamento de Justicia de EE.UU. han afirmado que Martino estaba a sueldo de BlackCat para «proporcionar información confidencial sobre la posición de negociación y la estrategia de los clientes de su empleador, y permitir que los responsables del ransomware maximizaran los rescates pagados por las víctimas».
Las autoridades han confiscado bienes de este negociador y doble agente por valor de 10 millones de dólares, incluyendo criptomonedas, vehículos, un camión de comida y un barco pesquero. Además, también deberá pagar una indemnización, cuyo cuantía se determinará en una audiencia programada para septiembre.
Entre 2021 y diciembre de 2023 (cuando se desarticuló el grupo de extorsión) más de un millar de organizaciones fueron atacadas por esta operación.












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