Un actor de amenazas que se hace llamar ‘888’ ha publicado un mensaje en un foro de la dark web donde asegura tener en su poder 35 GB de datos que pertenecen a Accenture.
El pirata informático afirma haber obtenido repositorios de código fuente, claves RSA, claves SSH, tokens de acceso personal (Azure Personal Access Tokens o PAT), claves de acceso a Azure Storage y diversos archivos de configuración.
El atacante asegura que se trata de datos recientes, que datan de este mismo mes de julio, y los está vendiendo al mejor postor. El hacker no ha detallado cómo ha logrado conseguir estos detalles.
Como prueba de la supuesta intrusión, el cibermalo ha compartido una captura con el árbol de directorios del contenido que afirma poseer y ofrece el conjunto de datos a potenciales compradores.
No obstante, por el momento no existen evidencias independientes que confirmen la autenticidad de la información.
Daily Dark Web Intelligence, quien ha informado de este incidente, ha señalado expresamente que no ha podido verificar ni el contenido del supuesto botín ni que Accenture haya sufrido una brecha de seguridad que se corresponda con las afirmaciones del ciberdelincuente.
Desde Escudo Digital nos hemos puesto en contacto con la compañía para conocer más detalles sobre el presunto acceso no autorizado y qué medidas ha tomado la firma al respecto. El departamento de comunicación de la empresa asegura que por el momento no tiene constancia de un ciberataque y que están investigando al respecto.
Posibles riesgos
El caso de confirmarse, el incidente podría representar un riesgo de ciberseguridad de especial gravedad. La exposición del código fuente facilitaría a otros atacantes el análisis de aplicaciones internas para identificar vulnerabilidades explotables o desarrollar ataques más sofisticados contra la compañía y sus clientes.
El riesgo sería aún mayor si las claves criptográficas y las credenciales de acceso incluidas en el supuesto robo siguieran siendo válidas. Las claves RSA y SSH podrían utilizarse para acceder de forma no autorizada a servidores y sistemas internos, mientras que los tokens de Azure y las claves de almacenamiento permitirían, potencialmente, el acceso a recursos alojados en la nube de Microsoft.
Asimismo, los archivos de configuración podrían revelar detalles sobre la arquitectura de la infraestructura, facilitando movimientos laterales dentro de la red o comprometiendo la cadena de suministro de software.
Accenture, reincidente en brechas de seguridad
Este incidente no sería el primero que afecta a Accenture. Hace dos años, en junio de 2024, el mismo ciberdelincuente, 888, presumía de haber obtenido una base de datos con información de 32.826 empleados y ex empleados de la compañía y la puso a la venta en un conocido foro de la dark web.
Según afirmó entonces, entre los datos comprometidos figuraban nombres, direcciones de correo electrónico y fechas de transmisión asociadas a una herramienta interna de videollamadas denominada Media Exchange. También aseguró disponer de información potencialmente más sensible, como números de la Seguridad Social y datos financieros, aunque Accenture no confirmó la autenticidad de la filtración.
Además, en 2021 la consultora ya sufrió un ciberataque reivindicado por la banda de ransomware LockBit. El grupo afirmó haber sustraído más de 6 TB de información y llegó a publicar una parte de los datos robados para presionar a la empresa durante la negociación del rescate. Accenture confirmó entonces que el incidente afectó a una parte de sus sistemas, aunque aseguró que el impacto en sus operaciones y en las de sus clientes fue limitado.












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